BIOGRAFIA

Isaac Newton, el hombre que gravitó en la Ciencia

 

Prematuro de nacimiento, su cuerpo apenas entraba en una jarra de agua. Pensaban que por su debilidad no sobreviviría.Sin embargo, este gran científico deslumbró al mundo.

 

 

Científico inglés, (Woollsthrpe, Lincolnshire, 1642 – Londres, 1727). Hijo póstumo y prematuro, nació el día de Navidad del antiguo calendario en 1642 (correspondiente al 4 de enero de 1643 del nuevo calendario, año en que moría Galileo).

Su madre preparó para él un destino granjero; pero finalmente el reverendo William Ayscough, tío de Newton y diplomado por el Trinty College de Cambridge, la convenció del talento del muchacho y lo envió a la Universidad de Cambridge. Allí Newton no se destacó especialmente, pero asimiló los conocimientos y principios científicos de mediados del siglo XVII, con las innovaciones introducidas por Galileo, Bacon, Descartes, Kepler y otros.

Tras su graduación en 1665, Isaac Newton se orientó hacia la investigación en Física y Matemáticas, con que tal brillantes que a los 29 años ya había formulado teorías que señalarían el camino de la ciencia moderna hasta el siglo XX; por entonces ya había obtenido una cátedra en su Universidad (1669).

Suele considerarse a Isaac Newton uno de los protagonista principales de la llamada <<Revolución científica>> del siglo XVII y, en cualquier caso, el padre de la mecánica moderna. No obstante, siempre fue remiso a dar publicidad a sus descubrimientos, razón por la que muchos de ellos se conocieron con años de retraso.

Newton coincidió con Leibniz en el descubrimiento del cálculo integral, que contribuiría a una profunda renovación de la Matemáticas; también formuló el teorema del binomio (binomio de Newton). Pero sus aportaciones esenciales se produjeron en el terreno de la Física.

Sus primeras investigaciones giraron en torno a la óptica: explicando la composición de luz blanca como mezcla de los colores del arco iris, Isaac Newton formuló una teoría sobre la naturaleza corpuscular de la luz y diseñó en 1668 el primer telescopio de reflector, del tipo que actualmente se usan en la mayoría de los observatorios astronómicos, más tarde recogió su visión de esta materia en la obra Óptica ( 1703).

También trabajó en otras áreas, como la termodinámica y la acústica; pero su lugar en la historia de la ciencia se lo debe a la refundación de la mecánica. En su obra más importante, Principios matemáticos de la filosofía natural (1687), formuló rigurosamente las tres leyes fundamentales del movimiento: la primera ley de Newton o ley de inercia, según la cual todo cuerpo permanece en reposo o en movimiento rectilíneo uniforme si no actúa sobre él ninguna fuerza; la segunda o principio fundamental de la dinámica, según el cual la aceleración que experimenta un cuerpo es igual a la fuerza ejercida sobre él dividida por su masa; y la tercera, que explica que por cada fuerza o acción ejercida sobre un cuerpo existe una reacción igual de sentido contrario.

De estas tres leyes dedujo una cuarta, que es la más conocida: la ley de gravedad, que según la leyenda le fue sugerida por la observación de la caída de una manzana del árbol. Descubrió que la fuerza de atracción entre la Tierra y la Luna era directamente proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa, calculándose dicha fuerza mediante el producto de ese cociente por una constante G; al extender ese principio general a todos los cuerpos del Universo, lo convirtió en la ley de gravitación universal.

La mayor parte de estas ideas circulaban ya en el ambiente científico de la época; pero Newton les dio el carácter sistemático de una teoría general, capaz de sustentar la concepción científica del Universo durante varios siglos. Hasta que terminó su trabajo científico propiamente dicho (hacia 1663), Newton se dedicó a aplicar sus principios generales a la resolución de problemas concretos, como la predicción de la posición exacta de los cuerpos celestes, convirtiéndose en el mayor astrónomo del siglo. Sobre todos esos temas mantuvo agrios debates con otros científicos (como Halley, Hooker, Leibniz o Flamsteed) en los que encajó mal las críticas y se mostró extremadamente celoso de sus posiciones.

Como profesor de Cambridge, Newton se enfrentó a los abusos del impopular Jacobo II contra la universidad, lo cual le llevo a aceptar un escaño en el Parlamento surgido de la <<Gloriosa Revolución >> (1668-90). En 1696, el régimen lo nombró Director de la Casa de la Moneda, buscando en él un administrador inteligente y honrado para poner coto a la falsificaciones. Volvería a representar a su universidad en el Parlamento en 1701.

En 1703, fue nombrado Presidente de la Royal Society de Londres. Y en 1705 culminó la ascención de su prestigio al ser nombrado por la Reina Ana, con el título de Caballero.

A su muerte, Newton dejó una cuantiosa colección de manuscritos personales que llegaron, con el tiempo, a conocerse con el nombre de <<colección Portsmouth>>. Cuando los investigadores tuvieron acceso a estos manuscritos, hallaron miles de folios escritos por Sir Isaac conteniendo, además, de estudio de alquimia, comentarios e interpretaciones de textos bíblicos (especialmente los proféticos), así como cálculos herméticos completamente oscuros e ininteligibles para ellos.

Debido, quizás, a ello es que se menciona que Newton era un hombre creyente de los llamados fundamentalistas: esto es, de los que creían en la revelación de la Biblia y la entendían al pie de la letra. Así, pues, parece que Newton pensaba que en la Biblia había una segunda revelación que completa la primera. En ésta se halla la ciencia divina hecha en la creación, expresada en forma de leyes físicas a cuyo conocimiento había llegado Newton por primera vez; con lo que había llegado a los mismos confines de la divinidad. Se dice que Newton no se daba por satisfecho con haber logrado desentrañar el complicado sistema mecánico de los astros del sistema solar, y eventualmente de cualquier otro, sino que creía que eso era sólo un subsistema del sistema total, una pequeña parte del enigma, <<...una piedra más pulida o una concha más bonita de lo normal del inmenso océano de la verdad se exponía ante mi desconocido >>, y se planteó el desaforado desafío de tratar de alcanzar el fondo del océano, desafío propio de un espíritu titánico y universal.

Esto podría dar una pista de lo que debió ser Isaac Newton filósofo, metafísico, creyente y hasta un poco renacentista y otro poco medieval, habría pertenecido como Leonardo Da Vinci y Víctor Hugo a la "Orden de los Templarios".

Newton muere a los 84 años, el 20 de marzo de 1727 en Londres, después de una atroz y larga enfermedad. Fue enterrado en la abadía de Westminster en medio de los grandes hombres de Inglaterra.

Epitafio:

Aquí descansa Sir Isaac Newton, Caballero que con fuerza mental casi divina él primero, con su resplandeciente matemática, los movimientos y figuras de los planetas, los senderos de los cometas y el flujo y reflujo del océano.

Investigó cuidadosamente las diferentes refrangibilidades de los rayos de luz y las propiedades de los colores originados por aquellos.

Interprete, laborioso, sagaz y fiel a la Naturaleza, la Antigüedad, y la Santa Escritura, definen su filosofía la Majestad del Todopoderoso y manifestó su conducta de la sencillez del Evangelio. Dad las gracias, mortales, al que ha existido así y tan grandemente como adorno de la raza humana. Nació el 25 de diciembre de 1642; falleció el 20 de marzo de 1727"

? Jorge Pedro Ricagni

Fuente:

Biografía y Vidas

www.biografiasyvidas.com


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