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Violencia
en el siglo XXI
El
año 2004 fue testigo de resonantes hechos de
violencia. Para el doctor Oscar Taber los cambios
culturales y los medios son disparadores
importantes de estas conductas.
El
doctor Oscar Taber se desempeña como Director del Hospital de
Emergencias Psiquiátricas Torcuato de Alvear. Tomando como disparador
la masacre sucedida en Carmen de Patagones, Provincia de Buenos Aires,
donde un alumno ingresó a su aula con un arma y mató a varios de sus
compañeros, el especialista realiza un análisis del aumento de la
violencia social en nuestro país, la cual se ve reflejada en todos sus
ámbitos.
¿Por
qué un adolescente puede llegar a tener una conducta de extrema
violencia, como puede entrar al su aula con un arma y matar a varios de
sus compañeros?
Creo
que la respuesta está, únicamente, en que el fenómeno se puede
evaluar teniendo presente la singularidad del caso; es decir, no se
pueden hacer generalizaciones. Por empezar, es un hecho que ha
sorprendido a la opinión pública. Fue interesante uno de los primeros
comentarios que escuché cuando me enteré del caso que el periodista
decía que cuando él lo había oído, pensó que no había ocurrido en
la Argentina. Se pensaba que era una noticia del extranjero. Me impactó
el hecho de cómo nos sorprendió a todos.
¿Por
qué otros adolescentes no hacen lo mismo?
Creo
que es porque no podemos perder de vista que esto es una conducta
absolutamente atípica y que tiene una ocurrencia realmente excepcional
y, justamente que por este motivo, se transforma en noticia. Pero este
no es un comportamiento habitual de la población adolescente. Creo,
incluso, que hasta uno ha visto la respuesta de los compañeros, a
través de los medios, cómo han manejado y cómo han llevado la cosa...
y uno ve de qué lado está lo que puede ser lo sano, lo normal, lo
adecuado y de qué lado estuvo lo patológico. Pero volviendo al caso en
concreto, creo que sólo van a poder opinar aquellas personas que estén
directamente vinculadas con el chico, y lo que nosotros hemos visto a
través de los medios es una imagen general pero no de certeza. El tema
de opinar acerca del caso está vinculado con lo que puede ser la
opinión específica de quien lo ha visto, eventualmente lo trate o lo
conozca y no es mi caso.
¿Podría
explicar el rol que debe cumplir la familia?
Respecto
del rol de la familia, evidentemente esta es una situación del orden de
la violencia social dada en la escuela, y uno busca qué raíces hay en
el ambiente familiar y en el entorno social. En un trabajo que
escribimos sobre Derecho Familiar hace más de 10 años poníamos que la
violencia familiar era una situación que, de alguna manera,
correspondía a un código transmitido, permitido dentro de la familia y
avalado por un entorno que, de alguna manera, veían en esta forma de
accionar cosas que pasaban a ser aceptables. De manera que es
importante, por lo menos, rastrear cómo el código de violencia puede
estar instalado en una persona de estas características y cómo puede
estar operando en la familia. Esto no es necesariamente así, pero sí
lo es frecuentemente. Es un elemento que la familia como trasmisor de
valores, de hábitos permitidos o de situaciones controladas o
reprimidas, de alguna manera, va avalando determinados tipos de
conducta. Y un entorno social que, de alguna manera, transmite esta
situación. Es decir, la familia lleva a la adaptación del individuo en
la medida en que crece y se hace autónomo en un contexto social. Ese
contexto social va modelando las situaciones sociales; de manera que hay
un interjuego entre individuo, familia y sociedad, que está altamente
marcado.
¿A
partir del acto del adolescente se podría inferir qué tipo de
relación tendría con sus padres?
Creo
que es algo muy genérico. Es importante diferenciar lo que podría ser
una evaluación del orden de lo moral -en términos de qué está bien y
qué está mal, en el sentido que permite la familia- y qué
funcionalidad tiene la familia. Cuando uno estudia los fenómenos de
violencia, por ejemplo la transmisión de violencia, lo que se está
transmitiendo es cómo funciona una familia y qué cosas, en ese
sentido, están permitidas o veladas o que son funcionales o
disfuncionales. No es que no tenemos una evaluación moral, pero no nos
permite ver el funcionamiento, si solamente lo pensamos en términos de
qué está bien o está mal. Entonces, es mucho más operativo pensar
qué funcionamiento y qué disfuncionalidades se desarrollan en el medio
familiar.
¿Qué
influencia pueden tener los medios de comunicación -o como sucede en
este caso-, determinados consumos culturales como la música?
Los
medios de comunicación, hoy en día, tienen una importancia
fundamental, porque los medios masivos de comunicación, en muchos
casos, pasan a ser el nivel de información y de comunicación que uno
tiene con la realidad. Es mucho más directo e impactante, a lo mejor,
ver algo en televisión que leerlo en el diario o ir a buscarlo en un
libro. Es indudable que los medios de comunicación instalan una
cantidad de datos o informaciones que tienen influencia sobre la
opinión pública y hacen aceptable o rechazable ciertas cosas. Incluso,
esto sucede muchas veces, con información de la que uno ni siquiera
tiene noción exacta de la veracidad. El tema de "yo lo vi en
televisión", pasa a ser cierto como un fenómeno que, en
principio, nos impacta a todos. La creencia de que lo que estamos viendo
está ocurriendo y es cierto, se transforma en opinión. Entonces, que
los medios influyen en todos nosotros, es absolutamente innegable.
El
tratamiento diferencial de los temas creo que es también fundamental:
uno puede escuchar la misma noticia planteada por distintos medios y
evidentemente produce un efecto e impacto totalmente distinto; y
bastaría con revisar el efecto que a uno le produce oír una noticia
dicha de distintas maneras para ver cómo nos sentiríamos frente a este
hecho. Que eso sirva de disparador en alguna persona con alguna
situación previa, puede existir. Sabemos que la difusión que hace la
sociedad de ciertas cosas, lleva al estímulo, a veces, de este tipo de
cosas. Después de todo, sería como hacerle el marketing y la
promoción a una noticia o producto, de pronto se instala la noticia, se
repite y eso indudablemente tiene efecto sobre determinadas personas. Es
lo que sucede con la publicidad. Cuando la propaganda marca algo y lo
señala, eso influye a que uno después repita esa conducta o la
produzca. Entonces, habría que pensar seriamente hasta dónde la
información como promoción de una determinada situación puede,
genuinamente, tener influencia en las personas y en las conductas.
Aunque para esto se necesite una constitución individual adecuada a esa
respuesta. Creo que sería un tema para evaluarlo seriamente en este
sentido.
¿Lo
mismo sucedería con determinados consumos culturales como películas o
determinado tipo de música?
Podría
ser. Eso va instalando determinadas conductas o cosas que son permitidas
y avaladas. Es decir, en tanto los cambios culturales hacen que
determinadas cosas que en un momento dado no eran aceptadas y en otro
sí, produce efecto en las personas. ¿Qué pasa cuando una conducta
pasa a ser permitida o sostenida o estimulada? Lo tenemos hasta en modas
intelectuales.
Desde
el punto de vista psiquiátrico, ¿existe recuperación para estos
casos. Cuál es el tratamiento que se debe aplicar?
La
recuperación, desde el punto de vista psiquiátrico, va a depender del
tipo de problemática que tenga la persona que realizó la acción. Esto
no se puede generalizar; en esto hay que ser absolutamente claro, porque
no se puede hablar de estos casos –en lo que sería la conducta
social- si uno no tiene contacto con el actor del hecho. Acá lo que hay
que ver es qué produjo esto, qué noción hubo de lo que se estaba
haciendo, cuál puede ser el nivel de la patología y en base a ello
qué se puede hacer.
¿Considera
que la escuela tiene algún tipo de incidencia o sucedió en ese ámbito
como pudo haberlo hecho en otro lugar?
La
escuela es un ámbito social que tiene que ver con la instrucción,
educación y convivencia. En la escuela, uno no solamente se instruye,
se educa, sino que convive. De manera que la escuela ni escapa a lo que
ocurre en la sociedad, ni deja de tener reglas propias de su evolución,
desarrollo y su condicionamiento como organización. En ese sentido, a
la escuela le cabe un rol muy importante en lo que hace al cuidado de
las personas. Respecto del hecho en sí, de este hecho violento, pudo
haber ocurrido en la escuela o en otro lugar, de acuerdo a las
circunstancias propias del caso. No creo que tenga a la escuela como
escenario de algo generalizable, sino que esto ocurrió ahí y eso es lo
que habría que conocer. Ahora, creo que la escuela, como estructura
organizacional del ámbito social, cumple un papel muy importante. Creo
que está vinculado con lo que puede dar la familia, la escuela y el
resto del mundo social. Cómo es el capital social de una sociedad no
sólo va a estar dado por una de sus instituciones, sino por la
adherencia que todos tengan en un determinado sentido de solidaridad, de
complementación, o de individualismo y de aislamiento, o de adhesión o
de tolerancia.
¿Considera
que es un caso aislado o cree que es probable que se repita?
El
orden de probabilidad creo que es "remoto". Creo que es remoto
un hecho de estas características. No lo veo como un hecho de fácil
reproducción. Me parece poco probable. Si uno considerara que esto
vuelva a ocurrir, habría que tomar medidas de extrema severidad sobre
el cuidado.
¿Qué
opinión tiene respecto al tratamiento que realizaron los medios de
comunicación?
Creo
que en los medios de comunicación ha habido un trato y una actitud
respetuosa, en el sentido de entender el hecho de que era un chico, que
le puede estar sucediéndole algo. También se respetó la privacidad en
muchos aspectos; en este sentido, si bien era un tema que era impensable
que no fuera centro de atención, dentro de todo se manejó con bastante
respeto. Creo que es algo sobre lo que vamos a aprender mucho.
A
raíz de este caso salió a la luz el concepto de bulling o violencia
escolar, ¿nos podría dar una explicación al respecto?
Es
un fenómeno que se viene instalando progresivamente y que tiene que ver
con toda la movilidad social, todos los parámetros que se están
modificando en la sociedad, que tiene una cultura en plena modificación
y nosotros tratando de habituarnos a este cambio, donde la violencia es
uno de los fenómenos. Se hace difícil para los que tenemos cierta edad
dejar de comparar las cosas que se están viviendo ahora con las cosas
que hemos vivido. No digo con esto ni que fuera mejor o peor, digo que
funcionaban de otra manera y producían ciertos fenómenos diferentes a
los de la actualidad. Digamos la presencia de la violencia familiar,
escolar y urbana, se ha transformado en una cosa, de pronto, que ha
cambiado toda la percepción que tuvimos hasta el momento. Acá hay una
cosa importante: cuando hablo de violencia digo la violencia a las
condiciones de individualismo, donde los aspectos individuales se
priorizan sobre los aspectos sociales y grupales. La imagen de derecho,
y de ejercer mi derecho a cualquier precio sin importar lo que al otro
le ocurra, producen fenómenos de violencia muy difíciles de manejar.
Creo que habría que rescatar el sentido social, grupal del bien común.
¿Cree
que en la actualidad existen conductas patológicas que se han
naturalizado?
Sería
interesante pensar esto porque, de alguna manera, pensar que lo enfermo
se transforma en lo natural, llevaría a dejar de pensarlo como enfermo.
Y si lo pensáramos como natural y no como enfermo, lo tendríamos
incorporado como algo permitido. Entonces, la posibilidad de pregunta
sería una posibilidad muy dura. Es terrible llegar a aceptar como
natural lo que a su vez consideramos como enfermo, que en este caso
sería hasta como indebido. Nos pondría en un nuevo dilema social y
moral.
¿Pero,
su opinión al respecto, cuál sería?
Creo
que cualquier cosa que uno puede considerar como normal, habiéndola
considerado patológica, la transforma en un hecho habitual. Qué pasa
cuando consideramos algo anormal, inadecuado, y enfermo, y luego lo
instituimos como adecuado y normal, cambia totalmente la forma en que
nos manejamos. Vivimos en una cultura que ha cambiado una cantidad de
elementos que considerábamos, hasta hace no mucho tiempo, como
anormales y ahora son normales: no necesariamente a la violencia. Pero
esto nos cambia la concepción de funcionamiento y nuestras formas de
relacionarnos.
¿Cree
que estos cambios de percepción de determinadas conductas puede detonar
hechos de extrema violencia?
No
se puede dejar de interpretar un fenómeno sin interpretar el momento
histórico y social en que ocurre. Por ejemplo, creo que es interesante
ver que esto pareciera un modelo de un accionar que no tenía que ver
con nuestra cultura, más propensas en otras. De pronto, aparece en
ésta. Qué condiciones culturales se han modificado para que este
fenómeno pueda ocurrir en este momento y aquí. Eso es importante
estudiar: Puede ser la música, la modificación de la estructura
familiar, la violencia mostrada por los medios de comunicación; puede
ser qué conductas se tiene respecto al delito y cómo funcionan las
organizaciones. Creo que es importante estudiar qué condiciones
culturales hacen a la aparición de determinadas conductas en las
personas. Entonces, uno se pregunta: ¿si esto ocurre en un país con
una determinado contexto, qué elementos hacen que pueda estar
apareciendo en el nuestro? A partir de aquí debemos definir los
elementos que deberíamos empezar a modificar para que esto no ocurra
más. Lo cierto es que vivimos una cultura diferente y el contexto cada
vez es más propicios a la aparición de situaciones de violencia
social.
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Anibal Adrián Fryc
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